jueves, 18 de octubre de 2012

Costillas a la miel.

Éstas costillas son cosa de María Teresa, la madre de mi medio pomelo. Madraza, suegraza y excelente cocinera. 
Sencillas a más no poder, cuatro ingredientes muy básicos que todos tenemos en casa y listo un segundo plato contundente. 
Me tengo que fiar de el veredicto de los demás, no como carne (bueno, pollo a veces y jamón...).








Necesitamos:


. 3 costillas de cerdo por comensal
. Un par de cucharadas (soperas) de miel suave (*)
. Romero, tomillo, sal, pimienta, un chorrito de agua y aceite de oliva

*Cantidad de miel para 6 costillas



Así se hace:


1. Mezcla en un bol un buen chorro de aceite, el romero y el tomillo.

2. Embadurna las costillas con la mezcla y reserva una hora en la nevera.

3. Hornea hasta que estén doradas. Bate la miel con un poco de agua para que quede más líquida y pincela las costillas inmediatamente para que se impregnen bien.


4 comentarios:

  1. me encantan este tipo de preparaciones, tienen un color y brillo estupendos.

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  2. pues muy sencillitas sí, pero ricas ricas seguro!

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  3. Seguro que están riquismas (son tipo Foster?) me apunto la receta para un día que lleve la agenda apretada de tiempo. Gracias! ;)

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  4. Madre mía que hambre me acaba de entrar......Bree, yo si que como carne..así que caerán en mis garras...ggggrrrrrr

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Me interesa tu opinión, el que escucha aprende.